31 enero 2007

De donde no soy


Me voy. Me voy. Me voy!!!
Me voy sin decir adiós. He destruído los papeles inútiles.
He recogido los pocos bártulos que he tenido aquí.
Todas las tardes largas y vacías.
Las sonrisas ajenas.
Los días de lluvia y soledades.
La ausencia mia y de todos, en este lugar que no es mío.
Que nunca ha sido mío.
Donde yo nunca he estado en realidad.

Belén.
Belén la triste. Belén la silenciosa. Belen sin rostro, sin risa, sin manos.
Belén hueca como una muñeca rusa, sin fondo. Sin color.

Belén no ha existido nunca, y por lo tanto, desaparece.
Se funde con las últimas luces de la tarde.
Como una mota de polvo, que apenas mancha.

Belén que no era yo.
Que nunca fui yo.

No queda ni una hora siquiera. En un momento apagaré el ordenador. Nadie se dará cuenta, y me iré sin hacer ruido.

Me voy.

28 enero 2007

PEREZA

Domingo por la tarde. En estas tardes frías de invierno apetece tumbarse a la bartola en un sillón. Prepararse un té calentito y degustarlo tranquilamente mientras leemos un libro o vemos una peli, la que sea, evadirse y olvidar que mañana es otra vez lunes, que hay que ir al trabajo y soportar horas y horas de rutina que nunca acaba.




Yo he sido siempre una buena lectora. Las horas muertas con un libro en la mano, perderme en la historia de turno como si allí mismo viviera, transformar mi mundo y dejar que mi cabeza se llene de pájaros, que se queden ahí mismito a vivir en la casa de Antoñita la Fantástica. Aquella niña traviesa y loca que nos contaba las aventuras de sus vecinos y las ausencias de su mamá, esa mamá sofisticada e inaccesible que solo de vez en cuando se dejaba ver cuando a la hora de dormir le daba a su hija un beso de buenas noches...




Antoñita la Fantástica y una caja de lápices de colores. Escribir cuentos a la luz de la tarde en el patio, dibujar princesas. Jugar al escondite con algunos amigos. Al plantao. A la comba. Ir al cole y que ese día haya fiesta:


"Esta tarde de paseo, esta tarde de paseooo"




Por las mañanas, bien temprano, colocarse en formación como un pequeño ejército y cantar el cara al sol con la mano en alto. En el recreo, con un vaso de aluminio en la mano, hacer cola para que nos repartieran una especie de leche en polvo rarísima que nos había enviado quién sabe quién. A todos. Aunque en casa no nos faltara la riquísima leche de vaca recién ordeñada en la vaquería del paseo...


Después creces y no te lo puedes creer. Y entonces comprendes cosas.


Pero no en aquél entonces. En aquél entonces te dedicabas a degustar la infancia, esos años mágicos. Sin hacerte preguntas. Luego al pasar los años intentas cada día retener un poquito de aquella fantasía tan efímera. Esa ilusión y esos días laaaargos y llenos y esos años interminabes, que parecía que no acabarían nunca. Unas veces conseguimos una sensación parecida, pocas veces. Casi siempre puede el olvido y la rutina. Pero no siempre.



Se acaba la tarde y el libro reposa en la mesita de al lado. Mañana es lunes.


No te rindas.


NO TE RINDAS!


21 enero 2007

He encontrado otro alojamiento para mis fotos donde se pueden ver más gandes:


Enaire fotos




Las iré trasladando allí poco a poco...


17 enero 2007

Ya verás

Qué pequeña, qué pequeña, qué pequeña me siento, y dormida, como una tortuga escondida en su caparazón. Un caracol lento e insignificante. Por mucho que sea tan digna y enorme como cualquier ser vivo. Pero me falta tanto por saber, tanto por conocer. Y hay ya tan pocas horas... El tiempo que me toca vivir fluye como un torrente en días de crecida. Sin tiempo apenas para aprehender materia por el camino. Mis manos van perdiendo agua a chorros, agua que no puedo ya alcanzar, que queda atrás como un sueño. El mundo es inmenso, su historia se pierde en el pasado como un continente enorme e infinito que contiene voces, llantos, alumbramientos por millones, asesinatos, amores, lluvias y nieves, glaciaciones y sequías y grandeza y miseria. De todo ese universo soy una parte mínima que de tan mínima no merece siquiera llamarse mínima. Cabe dentro de una mente un sinfín de materia. Pero hay espacio a montones que nunca llenaremos, y se queda ahí, vacío y silencioso, hueco y sin vida. Como un palacio de mil habitaciones que no habita nadie. Espacio inaccesible hasta para su propio dueño, que ya no sabe el camino, que ya por perder ha perdido hasta la memoria de su existencia.
Hay un sueño que se me repite con frecuencia, un sueño del que suelo despertar confusa, sin saber bien si es verdadero o sólo una ilusión onírica. Sueño que en mi casa hay una habitación que nunca utilizo. Una parte de la casa que permanece ignorada y olvidada y cuando despierto lo primero que me viene a la mente es ir hacia allí, abrir la puerta de par en par y llenar con mi voz y mi presencia los espacios cerrados. Hasta que me doy cuenta de que eso no es posible, que mi casa es justo lo que veo todos los días, y nada más.
Esa habitación que a veces es una y a veces muchas, a veces un espacio pequeñito y otras el palacio de Versalles escondido tras el muro de fondo.


La tarde acaba y tengo la impresión de que mañana va a llover. Esa cicatriz antigua de mis partos hoy me dolía, con esa sensación de tirantez que la caracteriza...
He tendido la ropa dentro, en el pasillo. Por si acaso.
Fuera, me imagino miles de voces de gente desconocida. Miles de parejas haciendo el amor, miles de niños llorando, bares repletos donde la gente baila y se emborracha. El murmullo de los pensamientos de millones de personas, unos felices, otros desgraciados. Cada uno con sus ilusiones y sus miserias y sus esperanzas y sus

Algunos de ellos ahora están más a mi alcance. Algunos de ellos cada día cuando menos me lo espero entran por esta ventanita iluminada. Y cada vez son más. Y más. Y más. Encuentras uno y ese te acerca a otro, y a otro más, en una cadena inacabable. Ahora esos pensamientos ajenos, a veces, ya no sólo los imaginamos. Los compartimos. A golpe de ratón.
Es curioso.
Cuando menos.

15 enero 2007

Novedades

1. Orión, el gato:




2. Tengo un nuevo blog:
enaire imágenes
(le iré poniendo los enlaces poco a poco)

3. Un cambio de look:
Rosa Negra

4. La campaña donde trabajo en mi empresa se larga a otra: no sé qué será de mi ni de mis compañeros a partir del día 1 de febrero.

5. El día 3 de ese mismo mes me voy a Menorca: ya tengo el billete.

13 enero 2007

TESOROS



Atesoro palabras. Las palabras me rodean por todas partes. Rebosan en mis estanterías. Chorrean a través de los grifos. Gritan y susurran, ríen, lloran las palabras con silencios incontenibles. Guardo palabras en mi bolsa de aseo, en los espejos, miles de palabras, cientos de miles de palabras. Las sueño cada noche y vuelan alrededor de la luna y se tuestan al sol y las lleva el viento del norte.
Palabras que me esperan con paciencia infinita, palabras que ya he visitado, palabras que aún no he tenido ocasión de tragarme, palabras de colores, de música, de campos inmensos, de olas saltarinas, de espuma, de aire, de jabón.
Las palabras guardan silencio mientras esperan. Me inundan de imágenes la mente y los sentidos.
Ahí están muy cerca y muy lejos, acarician los labios de la gente cercana, de los desconocidos, de la gente amada y de la gente que ya no está.
Duermen y bailan.
Las palabras.
A veces, cuando me enfrento a una página en blanco, me quedo parada un rato y me gastan bromas pesadas. Y se niegan a salir a la luz.
Cuando me dispongo, de pronto me doy cuenta de que no son mías.
Y no digo nada.
Nada.

Nada...



12 enero 2007

Zipi Y Zape...


En París.















Y en Frankfurt.





UNA DE ESTAS...



SOY YO.

10 enero 2007

Un lindo gatito!




Noticias de las islas, de la isla más pequeña de las dos. El pirata ya no está solo en casa. Ha cenado con un gato que se coló por la terraza. Se han hecho amigos. Desde la terraza se ve el mar, está a un tiro de piedra. Una cala entre acantilados altísimos. Cuando esta mañana llegó el avión la temperatura era de 15 grados y lucía el sol. Aquí en Madrid se quedó la niebla. Y el frio...
Bueno, estamos en enero.
















Fui al aeropuerto a despedirle. Durante un rato estuvimos mirando aviones desde la cafetería. Aterrizaban majestuosamente saliendo como fantasmas de entre las nubes. Recordé una tarde de hace mil años, más o menos del 76, cuando Barajas era muy muy distinto. Recordé el relato de aquella tarde que escribí de vuelta en mi cuarto de la residencia. Un avión aterrizaba, otro despegaba...
Lo buscaré.

Aviones, aviones, aviones...

09 enero 2007

Y mañana se va el pirata...



Mañana se va mi hijo el pequeño. El pirata ex-soldado que ahora dice que quiere ser bombero.
Se va a su casa alquilada sin calefacción y sin cocina, sólo tiene un camping-gas escondido en un armario. Y tiene que apuntarse al paro mientras se resuelve su caso, y buscarse un curro para poder pagar la moto, ay qué vida. Y yo no tardaré mucho en volar a la isla para ver cómo se las apaña, seguro que más de un mes no aguanto sin ir.

Y después me iré a Londres.

Sí señor. Voy a tener un año viajero.

07 enero 2007

Se acabó la Navidad

Hoy mi hijo mayor se vuelve a Londres... Y cómo le voy a echar de menos!

04 enero 2007

Glorioso ejército

Mi hijo el pirata es militar.
Mi hijo es militar...
Mi hijo es militar? Era militar hasta hace tres días. Hace tres meses firmó la ampliación de su contrato. Firmó por dos años más. Hasta el 2008. Y le dieron destino. Hizo sus maletas y se fue a Mahón, con todas sus pertenencias. Su maleta pesaba tanto que tuvo que pagar 57 euros por exceso de equipaje. Le di un abrazo muy apretado y un par de besos y le vi marchar. Se fue en un avión a empezar su nueva vida lejos de casa.
Durante tres meses le he echado mucho de menos, he hablado con él por teléfono todos los días, me ha ido contando cómo se iba adaptando a su nuevo hogar. Me hablaba de las maravillas de la isla. No ha hecho ni una foto. Dice que esa isla es tan preciosa que una foto desvirtuaría por completo esa belleza inigualable. El primer día, después de instalarse se fue a recorrer los alrededores del cuartel, y yo le llamé y me decía esto es un paraíso, mamá, estoy en el campo, ¡hay flores todo alrededor y al fondo se ve el mar!!. Estaba alucinado, yo me reía al sentir su entusiasmo y me alegraba de que estuviera feliz. Es para él un nuevo mundo, mi hijo el pirata siempre había vivido en Madrid, y el cambio era radical e inesperado.
Se alquiló un estudio en una de aquellas calas de aguas cristalinas, un piso minúsculo pero con una terraza muy grande que da directo a la playa, dijo que sólo por esa terraza merecía la pena alquilarlo aunque fuera pequeño y estuviera a 10 km del cuartel. Hay poco transporte público en esa isla, y por eso decidió comprarse una moto para ir al trabajo cada mañana. Y se pidió un crédito para poder pagarla. El sueldo de un soldado no es que sea una maravilla, pero bien administrado puede uno permitirse algunos gastos, es un trabajo seguro. (¿Es un trabajo seguro?...).
El día 30 de diciembre se vino de vacaciones, por fin he vuelto a ver a mi pirata.

El día 3 de enero le llamó el brigada.

Mi hijo el pirata ya no está en el ejército. Han rescindido su contrato. Así de repente. Se acabó.
Alguien se olvidó de informarle de que después de que él firmara la ampliación se aprobó una nueva ley, una ley que dice que antes del 31 de diciembre de 2006 cualquier soldado que quiera renovar su contrato con el ejército tiene que firmar un compromiso de permanencia hasta los 45 años. Mi hijo no lo firmó. Son cosas de la burocracia, alguien se olvidó de informarle. Y el contrato que había firmado por dos años se anuló, cosa que también se olvidaron de comunicarle. Lo sustituyeron por una prórroga del contrato anterior que sólo duraba hasta el 31 de diciembre. Pero nadie se lo dijo. En su cuartel le dieron vacaciones por un mes. Pero ahora está sin trabajo. Así sin más. A la calle. En el paro.
No, yo tampoco lo entiendo. No entiendo nada. No sé por qué incomprensible negligencia mi hijo se ve ahora en esta situación.
No sé cómo se resolverá. Le dicen que lo único que puede hacer ahora es presentar una instancia solicitando que le vuelvan a admitir y pidiendo que le asignen el mismo destino que tenía. Eso ha hecho, y ahora no puede hacer otra cosa que esperar la respuesta. Que puede tardar meses (cosas de la burocracia otra vez).
El día 10 de enero se vuelve a Mahón. Dice que firmó el alquiler para dos meses más, que si ahora deja su ático de la playa perderá la fianza. Que mientras espera la respuesta se buscará algún trabajo allí para ir tirando, para poder pagar el alquiler y los plazos de la moto. Que prefiere esperar allí, cerca del cuartel.
Esta historia no tiene sentido. Es un despropósito completamente absurdo. Es tan injusto que parece un cuento, una pesadilla.

No sé ni como contarlo.
Tal vez mañana sepa hacerlo mejor. Si es que este disparate se puede explicar de alguna manera.

Una organización perfecta.

01 enero 2007

Feliz 2007 a todos!!