
Que sí, que ando un poco extraña estos días. Que me cuesta un mundo escribir, que tengo muchas cosas en la cabeza, que estoy algo confusa.
Se me ha estropeado la imagen de la cabecera. Debe ser que se está quedando mustio el blog, como mis plantas de la terraza, de no regarlas...
En Kosovo quieren proclamar la independencia. Quién sabe si eso saldrá bien o volverán a tener problemas. Miro a mi hijo y le veo feliz y pienso que tal vez no sea tan peligroso, pero no acabo de creérmelo. Y luego miro alrededor y veo lo que ocurre y pienso que lo que tiene que pasar puede pasar en cualquier sitio. Hoy han matado a un hombre a tiros en Carabanchel. Eta amenaza a todo el pais con seguir sembrando el terror por cualquier parte. Los integristas islámicos quieren "recuperar Al-Andalus" a toda costa, y nos amenazan también.
El pirata anoche escaló una de las paredes del Cine Cité de Mendez Álvaro. Y no se rompió la crisma. Eso sí, la policía le dió el alto y lo mandó a casa (cosa que él aplazó para más tarde).
La ciudad de Quito está a más de 2000 m sobre el nivel del mar. Eso puede provocar dolores de cabeza. Está la ciudad a los pies de un volcán, llamado Pichincha. Y no muy lejos de allí, se levanta majestuoso el Cotopaxi por encima de la ciudad, con sus cumbres coronadas de nieve. Es uno de los volcanes más activos del país. El paisaje debe ser muy hermoso. Y el viaje interminable. Durante las 16 horas de vuelo será de día, no habrá llegado la noche en todo ese tiempo . No sé cómo afectará eso, pero lo contaré más adelante.
Es casi la 1 de la madrugada, el pirata e Icey están de fiesta con sus amigos.
Y yo desvarío y me caigo de sueño, y escribo.
Mañana me iré a sacar el pasaporte.
Cuando anoche llamaron a la puerta, y cogí el telefonillo para ver quién era, el piratilla se puso a cantar:
"Vuelveeee, a casa vueeelveeeee
por Navidaaaaad"
Me encantó oírlo.
Y en unos días me lo cantarán otra vez!
Que duerman ustedes bien...