30 diciembre 2007

La gatita Pisku se ha perdido!

El pirata ha estado aquí con Icey. Dejaron sus gatitas y su casa al cuidado de una chica que se comprometió a cuidarlas bien, a dejarles comida y cambiarles la arena. Pero cuando volvieron, se encontraron todo hecho un desastre, no habían cambiado la arena ni habían puesto comida a las gatas, la pobre Minni acabó haciendo sus necesidades por toda la casa, se había roto una lámpara, todo estaba revuelto, y lo peor, Pisku ya no estaba!
Minni lloraba apenada y estaba muertecita de hambre. Y ahora el pirata y su novia están apenados y tristes sin su Pisku, y no la encuentran...
Esta es la cara B de las fiestas navideñas. Y la chica una irresponsable.
Si esto llega a Menorca de alguna manera, y alguien sabe algo de la preciosa Pisku, por favor, que deje aquí un mensaje y yo le haré llegar el teléfono de ellos para que los avise.
Gracias miles!

15 diciembre 2007

COTOPAXI



Que sí, que ando un poco extraña estos días. Que me cuesta un mundo escribir, que tengo muchas cosas en la cabeza, que estoy algo confusa.
Se me ha estropeado la imagen de la cabecera. Debe ser que se está quedando mustio el blog, como mis plantas de la terraza, de no regarlas...
En Kosovo quieren proclamar la independencia. Quién sabe si eso saldrá bien o volverán a tener problemas. Miro a mi hijo y le veo feliz y pienso que tal vez no sea tan peligroso, pero no acabo de creérmelo. Y luego miro alrededor y veo lo que ocurre y pienso que lo que tiene que pasar puede pasar en cualquier sitio. Hoy han matado a un hombre a tiros en Carabanchel. Eta amenaza a todo el pais con seguir sembrando el terror por cualquier parte. Los integristas islámicos quieren "recuperar Al-Andalus" a toda costa, y nos amenazan también.
El pirata anoche escaló una de las paredes del Cine Cité de Mendez Álvaro. Y no se rompió la crisma. Eso sí, la policía le dió el alto y lo mandó a casa (cosa que él aplazó para más tarde).
La ciudad de Quito está a más de 2000 m sobre el nivel del mar. Eso puede provocar dolores de cabeza. Está la ciudad a los pies de un volcán, llamado Pichincha. Y no muy lejos de allí, se levanta majestuoso el Cotopaxi por encima de la ciudad, con sus cumbres coronadas de nieve. Es uno de los volcanes más activos del país. El paisaje debe ser muy hermoso. Y el viaje interminable. Durante las 16 horas de vuelo será de día, no habrá llegado la noche en todo ese tiempo . No sé cómo afectará eso, pero lo contaré más adelante.
Es casi la 1 de la madrugada, el pirata e Icey están de fiesta con sus amigos.
Y yo desvarío y me caigo de sueño, y escribo.
Mañana me iré a sacar el pasaporte.
Cuando anoche llamaron a la puerta, y cogí el telefonillo para ver quién era, el piratilla se puso a cantar:
"Vuelveeee, a casa vueeelveeeee
por Navidaaaaad"
Me encantó oírlo.

Y en unos días me lo cantarán otra vez!


Que duerman ustedes bien...

12 diciembre 2007

Otro viaje pronto!


Que me voy a las Américas!!!
Y yo que pensaba que nunca cruzaría el charco...
Ya tengo mi billete. Para febrero.

30 noviembre 2007

Mamá




Ala. Que me voy otra vez. Al pueblo. Una semana. Espero que todo salga bien, es más, sé que saldrá bien.

Así que un pelín abandonao tendré que dejar el blog estos días.
Porque ya lo dice el nombre: Enaire que viaja por el mundo...

Voy a ver a mi madre.

29 noviembre 2007

Evasión



Noticia de última hora:
Mi cintura ha desaparecido.
Parezco cada vez más una caja de zapatos puesta del revés.
Ha desaparecido como el agua de la laguna blanca, que fui a visitar hace dos semanas. No quedaba ni una gota. Quedaba, eso sí, un recuerdo de tiempos mejores, de aquellos tiempos en que uno podía ir a bañarse y revolcarse en su arena blanca como harina, el agua tranquila y con tan poca profundidad que nunca llegaba a cubrirte. Un recuerdo de cuando la laguna estaba poblada por peces y la gente iba a pescar. Ahí quedó la huella, silenciosa y sin función alguna ahora, como un testigo del pasado.
La laguna blanca forma parte del conjunto llamado Lagunas de Ruidera, paraje hermoso ubicado ahí como si tal cosa en medio de la llanura manchega (aunque está un poco separada de ellas) . Muy cerquita de mi pueblo. En una mañana fría y soleada fuimos a dar una vuelta por aquellos contornos. Da pena.
Y ahora me voy, que llego tarde al médico.

Actualización.
Ya vine del médico. Mi doctora tiene mucha paciencia conmigo, tiene que contender con los vaivenes de mi estado de ánimo, durante años ha sufrido mis tribulaciones en el trabajo, ha contendido con mi ansiedad, con mis migrañas, con mis bronquitis, con mis depres... En fin, que tengo mucho que agradecerle. Cuando he llegado hoy, me ha dicho:
-¿Qué tal? Ya imagino que estarás mejor ahora que ya te has ido de ese trabajo tuyo, tendremos que reducir la dosis de las pastillas, que ya no te harán tanta falta...
-Bueno, sí, por supuesto, pero se avecinan tiempos revueltos para mis ansiedades...
-¿Y eso?
-Pues nada, nada, mis hijos. El pequeño se ha ofrecido voluntario para ir a Kosovo
(qué cara ha puesto la doctora)
Y el mayor se va a Ecuador un mes, y se quiere casar allí, así que quiero ir a la boda, y ya ves, es un viaje muy largo.
( A veces, para volar, en mis tiempos malos, he necesitado ayuda de mi doctora, por si la claustrofobia y eso, y eran viajecitos cortos. Aunque ahora ya no lo necesito, ya estoy acostumbrada! )
Bueno, bueno, la doctora tendrá que seguir de cerca estos nuevos tiempos míos...

Ah, pero yo iré reuniendo ánimos, de aquí y de allá.

28 noviembre 2007

Y más...

Viajaré donde haga falta. Surcaré los mares desde el aire, recorreré Europa en tren, volaré hasta el confín de la tierra si es necesario. Iré en busca de mi lugar en el mundo, que quién sabe cuál será.

Seguiré los pasos de mis pasos dados.
Si hace falta estoy dispuesta a ver volcanes en erupción, y ciudades ruinosas, y gente que no tiene donde caerse muerta, y ojos llenos de lágrimas, y el telediario de todos los días a las tres de la tarde, y seguiré viviendo, y seguiré cambiando.
Y aprendiendo siempre.
O eso espero.
Mientras, esta mi casa virtual, que no lo es tanto, irá cambiando conmigo, porque de vez en cuando me hace falta reubicarme. No sé por qué. Porque sí.
A veces, me enfrento a esta pantalla y no sé qué palabras utilizar para expresarme.
Diría tantas cosas, que acabo por no decir nada.
No decir nada.
Nada.

26 noviembre 2007

... Y sigo aquí. No sé muy bien qué hago aquí, la verdad. No es para nada como lo imaginé en un principio. Voy a escribir, me dije, como siempre he hecho para mi. Palabras saliendo como un torrente con un único destinatario que siempre era yo. Pero esto no es lo mismo.

CITAS

José Manuel Caballero Bonald




De todo lo que amé en días inconstantes
ya sólo van quedando
rastros,
marañas,
conjeturas,
pistas dudosas, vagas informaciones:
por ejemplo, la lluvia en la lucerna
de un cuarto triste de París,
la sombra rosa de los flamboyanes
engalanando a franjas la casa familiar de Camagüey,
aquellos taciturnos rastros de Babilonia
junto a los barrizales suntuosos del Éufrates,
un arcaico crepúsculo en las Islas Galápagos,
los prolijos fantasmas
de un memorable lupanar de Cádiz,
una mañana sin errores
ante la tumba de Ibn’Arabi en un suburbio de Damasco,
el cuerpo de Manuela tendido entre los juncos de Doñana,
aquel café de Bogotá
donde iba a menudo con amigos que han muerto,
la gimiente tirantez del velamen
en la bordada previa a aquel primer naufragio...

Cosas así de simples y soberbias.

Pero de todo eso
¿qué me importa
evocar, preservar después de tan volubles
comparecencias del olvido?

Nada sino una sombra
cruzándose en la noche con mi sombra.



CITAS

De todo lo que amé en días inconstantes
ya sólo van quedando
rastros,
marañas,
conjeturas,
pistas dudosas, vagas informaciones:
por ejemplo, la lluvia en la lucerna
de un cuarto triste de París,
la sombra rosa de los flamboyanes
engalanando a franjas las casa familiar de Camagüey,
aquellos taciturnos rastros de Babilonia
junto a los barrizales suntuosos del Éufrates,
un arcaico crepúsculo en las Islas Galápagos,
los prolijos fantasmas
de un memorable lupanar de Cádiz,
una mañana sin errores
ante la tumba de Ibn’Arabi en un suburbio de Damasco,
el cuerpo de Manuela tendido entre los juncos de Doñana,
aquel café de Bogotá
donde iba a menudo con amigos que han muerto,
la gimiente tirantez del velamen
en la bordada previa a aquel primer naufragio...

Cosas así de simples y soberbias.

Pero de todo eso
¿qué me importa
evocar, preservar después de tan volubles
comparecencias del olvido?

Nada sino una sombra
cruzándose en la noche con mi sombra.



24 noviembre 2007

Pelota


Marciano se compró una pelota y se puso a jugar en su jardín.
Era una pelota verde y redonda. Pero claro, si no fuese redonda no sería una pelota. Siendo verde, podía ser muchas cosas, pero si no fuese redonda, una de esas cosas no sería una pelota. Puede ser un pimiento, una hoja verde de un árbol, un cocodrilo verde y largo de más de tres metros, un coche verde, no sé, cualquier cosa.
Pero lo que se había comprado Marciano era una pelota. Y jugaba en su jardín tan contento como si fuera un niño. Y ya no lo era, vive dios, que estaba a punto de entrar en la cincuentena, qué horror!, pensaba Marciano. Y por eso se había comprado una pelota. Para demostrar a todo el mundo que la edad que iba a alcanzar sin remedio en pocos días no tenía nada que ver con su espíritu juvenil y aventurero.
Llevaba jugando unos tres cuartos de hora largos cuando se dio cuenta de que no iba a demostrar nada a nadie de esta manera. Más que nada porque su jardín estaba en la parte de atrás de su casa, escondido a los ojos de cualquiera que no entrase expresamente. Y no entraba nadie últimamente, la verdad.
Además, un dolorcillo incómodo se estaba ya instalando en su espalda a la altura de los riñones, y su corazón latía un poco desbocado. Así que decidió dejarlo. La pelota dejó de botar, y se quedó quieta y mustia a los pies de Marciano, que la miraba indeciso y un tanto pensativo. Y pensó y pensó. Y pensó. No sabemos qué extraños pensamientos rondaron por su cabeza en ese peculiar lapsus que sucedió al juego. Pero tuvo que ser algo trascendental y decisivo, algo que hizo actuar a Marciano con una decisión inquebrantable y que cambiaría su vida para siempre, aunque no se pueda entender por qué.
Cogió la pelota verde y la plantó en el huertecillo que tenía en un extremo del jardín, junto a los tomates y las berenjenas. Y después enchufó la manguera y la regó generosamente. Y se sentó a esperar. Y esperó. Y esperó mucho tiempo. Y se hizo la noche. Y amaneció. Y se puso a llover, y después escampó y salió el sol y tras el muro del jardín apareció de pronto un arco iris que sólo era verde, muchas formas de verde, verde en todos los tonos.
Y una ramita verde y redonda empezó a asomar justo por encima de donde había plantado la pelota, que más que pelota debía ser una semilla enorme, que dio fruto.

Y el fruto creció. Y lo inundó todo.

17 noviembre 2007

En el pueblo

LLegué anoche. La casa estaba fria, muy fria. Encontré la llave de la escalera debajo del tapete como me había dicho mi madre. Al entrar al piso de arriba todo estaba en silencio y hacía aún más frio que en el patio. Es raro encontrar vacía esa casa que siempre ha estado habitada. Puse rápidamente la calefacción y después el brasero y me senté a la mesa camilla con el abrigo puesto. La noche fuera, helada.




Los fantasmas dormían en un rincón escondido del caserón. Hay fotos, de la gente que ha poblado la casa a lo largo de los años. Hay una foto de carnavales, un grupo de amigos de mi bisabuelo disfrazados de soldados franceses, con un caballo y todo. Pasa una cosa: las fotos antiguas se conservan mejor que las de ahora, hay algunas de los años setenta que están descoloridas y hechas una pena, y sin embargo las de principios de siglo se mantienen casi como si las acabaran de hacer, incluso tal vez han adquirido con el tiempo un encanto especial, con ese color pintado en sepia que hace que una no se canse de mirarlas...


Y... en el pueblo todo es lento. El ordenador de mi hermana no me deja subir imágenes!







Abajo está la cueva del fantasma Pablo, que sigué ahí después de tantos años, entre las tinajas. Al menos eso es lo que nos decían de pequeños, cuidado no bajéis a la cueva, que está el fantasma Pablo!. El pobre nunca da un ruido, permanece ahí, calladito, y pienso que siempre ha sido así de inofensivo, que si hubieramos bajado a verlo alguna vez nos habría agradecido la compañía contándonos hermosas historias de siglos pasados, de cuando el cura vivía en las habitaciones de abajo, tras esa puerta de piedra.




16 noviembre 2007

En tiempos de Mary Castaña

Mi pelota
ya no bota
mi papá
me compra otra...


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Al agua el pez
el pez al agua!

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Tres eran tres
y ninguna era buena...


11 noviembre 2007

Dos vuelos y un reventón


Bueno! Pues ya estoy aquí. Después de dar unas cuantas vueltas por el mundo!
Primero Londres. Ha sido un viaje estupendo, una compañía insuperable, caminar y caminar por esa ciudad que me hipnotiza (por llamarlo de alguna manera). Un abrazo grande a mi hijo, un parque enorme lleno de ardillas, autobuses rojos, comida exótica. Sol y agua, noche y luces, sonrisas y risas, fumar en la calle. El río! Fuegos artificiales, trenes, túneles llenos de gente, el metro, fotos y fotos y fotos. Arte. Momias. Comprobar de que a pesar de estudiar inglés todo el verano no me ha servido para nada, y sólo acerté a decir al casero del irlandés que me alegraba de conocerlo, lo cual le hizo mucha gracia ( no sé por qué), hasta el punto de decirle a mi hijo que tenía una madre "very fanny" ( no sé si se pone así)...

El avión. Cuando ese trasto enorme se puso a acelerar para despegar, la encantadora Cu se entusiasmó:
- !QUÉ CAÑA!!
Buena frase para empezar el viaje. Era de noche, y la pobre se quedó sin poder ver las nubes desde arriba, bañadas por el sol. Pero no importó. La próxima vez será!
Encontramos al buscador y él nos encontró a nosotras, y fue un enorme placer conocerlo. Es un cielo de muchacho.

Y después, dos días muy cortos trabajando en mi nueva oficina y ala! al pueblo!
Así que como quien dice acabo de aterrizar.
Rápida crónica es esta. Pero es que es un poco tarde, y mañana empieza otra semana...
De camino al pueblo, reventón de rueda. No sabíamos cambiarla! Llegamos al pueblo con tres horas y media de retraso. Tardamos menos en llegar a Londres, a pesar de la espera en los aeropuertos!

Me siento bien. Tranquila. Y planeando próximos viajes, quién sabe, tal vez cruce el charco...



Buenas noches!

Ah! Mañana, ya con más tiempo, haré un video con unas cuantas fotos, que tengo un montón...

30 octubre 2007

Cambio de piel











Estoy muy ocupada cambiando de piel, como las serpientes. Aunque no me gusta mucho la comparación, yo no soy una serpiente. Pero cambio de piel. Ahora permanezco en silencio mucho más tiempo. Mis cuerdas vocales por fin han conseguido un merecido descanso, ya no hablo tanto con desconocidos, y todo es nuevo. Me gusta el cambio. Mientras, planeo mi viaje. Me gusta el viaje que estoy planeando. Volar, volar lejos, a la tierra donde habita mi niño grande.
Me gustaría traérmelo para acá por una temporada, para siempre, un poco más cerca. Pero cada cual debe vivir su vida.
Hace frío ya.
No escribo. No escribo porque estoy muy ocupada cambiando de piel, y esa es una actividad que requiere concentración ( ja!), bueno más bien degustar los momentos tranquilamente, poco a poco. Un poco cada día.
Un invierno distinto, ya era hora. Horas nuevas, los días cortos y a la vez muy largos, cada día pasa rápidamente pero va dejando su huella.
Mi libro de turno espera turno, con paciencia. Es que no sólo no escribo, casi no tengo tiempo tampoco de leer. Pero la ansiedad está remitiendo, y eso me gusta.

Haré muchas fotos en mi viaje. Extrañaré también en la otra tierra a mi otro niño grande, el pirata, que sigue por su isla pirateando. Y que por unos días se quedará sólo sin su Icey.

En la República Dominicana ha habido un huracán.
En Roma han beatificado a los mártires de la guerra civil. Sólo a los de un bando. Los del otro bando, no se sabe por qué, siguen en el exilio. Y en el olvido. Cosas que no tienen sentido, que no vienen a cuento. Así son las cosas de la curia.
Ahora anochece muy pronto.

Tengo sueño. Se nota, verdad?
Y sí, ando un poco dispersa.
Pero me voy! En dos días!

28 octubre 2007

Dulce

Otro bizcocho. Una visita. Oigo en el blog de un amigo una música que me pone dulce como el bizcocho. Y eso me hace escribir. Y escribo que hay un bizcocho en el horno, y espero que esta vez no se espachurre, porque tengo visita.

Cuidado con el cambio de hora!

No vayáis a hacerlo al revés!


24 octubre 2007

VISCERAL

No puedo con él. NO PUEDO CON ÉL!

Y pensar que alguien así puede llegar a ser presidente de este país, me saca de mis casillas.

Siento decirlo así pero es que me crispa cada vez más.

A ver si se bajan ellos sus sueldecitos para que la inflacción no sufra tanto, leñe!

Se me llevan los demonios.


Y ya dejo el tema, que siempre me propuse no hablar de política en esta mi casa.

21 octubre 2007

20 octubre 2007

Naranjas, niebla, luces

(la foto es mía)
Las naranjas son dulces. Al menos deberían serlo. Pero esta tarde hice un zumo y estaba amargo, amargo, un escalofrío me recorrió el cuerpo cuando le di el primer sorbo. Naranjas amargas!
Bueno, hay una mermelada que se hace con naranjas amargas. Después quise hacer un bizcocho, pero sólo tenía un huevo. Sí, también se pueden hacer bizcochos sin huevo, pero yo quiero huevos esta tarde, así que cogí el huevo y me puse a hacer un bizcocho con un huevo, y con harina y azúcar y leche y aceite y con pasas y piñones. Y lo metí en el horno y me olvidé y cuando quise acordarme el pobre bizcocho estaba hecho una pasa, porque me puse a leer y a escribir esto y se me fue el santo al cielo...
El cielo de Madrid es oscuro y sin estrellas. Parece que siempre hay niebla, pero no, es la luz. Las luces, miles de luces que hay en la ciudad ocultan las estrellas y no dejan ver el cielo.
La niebla, dicen, siempre ha cubierto Londres, pero yo he ido a Londres varias veces (5 o 6), y la verdad podría afirmar sin miedo a equivocarme que la famosa niebla londinense ha desaparecido casi por completo. Eso sí, se hace de noche enseguida y amanece a las 4 de la madrugada...

Naranjas, niebla, luces.
Un bizcocho.
La tarde se acaba.
Un grito se oye a lo lejos, parece que alguien discute. Bajo mi ventana ha aparcado un coche que atruena con música bakalao y el silencio de la calle acaba también, como la tarde.

Calla, pesao!!
Eso le diría, pero no me atrevo...
Los gatos maúllan en el taller de enfrente, mañana es domingo.
El bizcocho, pobre, con su ralladura de naranja y todo, está un poco apelmazado, tristón.
No llueve!
Un libro muy gordo me espera en la mesita de noche. ( Que por cierto es una silla)

LLAMADA

Ayer, mientras yo sufría mi último día de trabajo con el pinganillo (por ahora), me cuenta mi madre que llamó a casa "un hombre" preguntando por Enaire. Ella, que no recordaba que yo también me llamo así, dijo: "no entiendo", a lo que él respondió: "Ah, me habré equivocado..."

Y yo me pregunto quién era.
Quién tiene mi número de teléfono de casa sin saber mi nombre? Y cómo lo ha conseguido?

Ah, misterio...

18 octubre 2007

Borrón y cuenta nueva

Que conste que esto lo hago para llamar la atención, únicamente. Me gusta más el fondo negro, en realidad, pero me he dicho: a ver si cambiándolo se anima esto un poco!
Que es que estos últimos días está esto tan poco frecuentado que me da cosa. Y digo yo, que aunque esté poco frecuentado, seguiré escribiendo! No pienso cerrar el blog. He dicho.
Y menos ahora, que voy a cambiar de vida! Mañana me despido de el pinganillo ese que llevo puesto 8 horas al día desde hace seis largos años. Al último cliente que me llame me lo voy a comer a besos! Si lo conociera, le regalaría algo.
He hablado con tanta gente, con tanta gente, que cuando estoy en la calle a veces me pregunto: ese de ahí que parece un desconocido, no habrá oído alguna vez mi melodiosa voz preguntando "¿en qué puedo ayudarle?". Ah! en muchos casos será que sí, y me cruzaré sin saberlo con muchas personas con las que he tenido el gusto, o el disgusto, de hablar. !Y son miles!
Ahora serán menos. Un poco de silencio no estará mal, para variar.

Cambiaré de aires, cambiaré de rincón, que llevo todo este tiempo viendo la misma calle, y el hipercor enfrente, y el puente del tren que tengo que cruzar por debajo, y los mismos 4 edificios de cristal, y los mismos camareros preparándome el té del mediodia, y las escaleras que he bajado miles de veces desde el 10º piso, y luego desde el 9º, y luego desde el 2º, hasta que por fin mañana alcanzaré la salida.
Nuevas historias!!

Y un viaje...

(Luego cambiaré esto otra vez)

15 octubre 2007

Glaciación



Caminan bichejos verdes con forma de caracol con antenas doradas por la mesa de madera del saloncito. Olvidé el nombre, porque bichos hay muchos, tan raros y abundantes que me pregunto si no seremos nosotros los extraños, con nuestra mata de pelo gris en la cabeza y nuestros dos solitarios pies, y esa lengua rosada y blanda que sale de nuestra boca balbuceando siempre en busca de agua, de pan, de besos.
El hielo fuera lo cubre todo, y dicen los mayores de la aldea que hace años sus abuelos les contaban que no había hielo antes. Que la tierra era verde en muchos tramos, que el agua surcaba caminos horadados en la tierra, directamente líquida sin que nadie en el mundo tuviera que calentarla en el fuego para que adquiriese ese estado tan ansiado. Y que había unos extraños animales con aletas y escamas nadando dentro, y que esos caminos se llamaban ríos. Y que cuando llegaba la estación fría y gris, a veces llovía. No nevaba siempre, como ahora, si no que llovía. Llovía quiere decir que caían del cielo gotas de agua también líquida, miles de gotas que mojaban como si de una ducha se tratase. Difícil de imaginar...
Y que había una estación de temperatura suave y agradable en la que el campo se llenaba de flores, de todos los colores. Flores de verdad! No de papel como las que ahora hacen los niños en la escuela para adornar sus casas por Navidad. Estaban hechas de una materia suave al tacto, que no era ni tela, ni papel, ni algodón, sino una especie de mezcla de esas tres cosas. Indescriptible...Se llamaba primavera.
Y después llegaba otra estación más cálida. Tanto, que al aire libre hacía un calor que debía ser casi insoportable. Y entonces la gente se bañaba en el mar. Y el sol lucía a todas horas.

Pero eso son, tal vez, leyendas.

Aparto los bichejos de un manotazo, caen al suelo de piedra marrón. A lo lejos, se oye el aullido de un lobo blanco. La oscuridad se cierne. Cojo un pedazo de hielo del bidón y lo meto en un cazo hasta que se deshace y hierve. Después le pongo un poco de melaza, me lo tomo despacio y luego me voy a dormir.
Una débil claridad de la verde luna entra por la ventana. Y al rato cierro los ojos. Y viene el sueño.
Mi sueño es blanco, y helado, como siempre...

12 octubre 2007

Toca Bruce


Vengo de un Madrid en fiestas, un Madrid de noche lleno de luces que deslumbran, la Cibeles rodeada de gente que canta, que baila, que grita. Una pantalla gigante en un camión, un camión con un grupo que toca sus guitarras y sus baterías, un camión más con más gente bailando salsa. Banderas de todos los colores. Junto a la casa de América se celebra el día de Iberoamérica. Luces.
Esta fiesta me gusta más. Esta mañana no se podía circular por Recoletos. Estaba ocupada.

Toca Bruce porque quería música para inspirarme, para descansar del bullicio, para adornar las letras y he abierto Itunes y he cerrado los ojos y he pinchado fuerte con el ratón y me he dicho:
A ver qué toca!
Y toca Bruce. Y él adorna la noche con su voz ronca. Y allá queda la noche. Aquí el silencio duerme por un rato y un libro me espera en la cabecera de la cama. Pero estos días previos al cambio me cuesta concentrarme y leer.

He recordado otras fiestas.

Hoy es 12 de octubre.

He visto un bastón en una mesa, guiris en el metro, una hindú con un sari y muchos niños a su alrededor y un bebé en los brazos. Le ofrecí mi asiento, pero no lo aceptó, se negó con una hermosa sonrisa.
Americanos rubios asustados agarrando sus maletas con cuidado mirando a uno y otro lado, por si las moscas.
Americanos morenos, indios, chamaquitas pintadas, vagabundos, señoras empingorotadas, chavales con chandal, colegas futboleros, gente triste, gente gritona, gente silenciosa, algún que otro dormilón.
Atravieso el centro por el túnel repleto de trenes, de gente que va y viene, en un momento dado siento algo de mareo porque me agobia el encierro. Pero el viaje llega a su fin.
En la calle si miro arriba veo alguna bandera tricolor colgando de los balcones, retiro la vista. Al llegar a casa de mi tía ella también ha colgado una con pinzas en su terraza. (¡pero qué haces, loca!) prefiero no hablar con ella del tema.

Para banderas, prefiero las festivas.
Para banderas, a veces preferiría que no hubiera ninguna.
Para banderas, me quedo con las luces de fiesta. Que sólo dan luz como estrellas. A cualquiera que las mire.
Para puertas, prefiero abrirlas.

Toca Bruce, y yo ya no voy a leer esta noche. Al menos, hasta que no termine la peli que voy a ver ahora mismo.

Buenas noches...


10 octubre 2007

Otoño

De vez en cuando me gusta hacer algo fuera de lo normal... A veces lo necesito!



Se acaba la tarde.

Se acaban todas las tardes
del mundo.
El tiempo pasa pesadamente,
pausado,
con desgana.
Pasan las tardes.
Pasan todas las tardes
del mundo.
Viene el otoño.
Viene dulcemente,
el otoño.
Y trae un triste adiós
volando en el viento
con todas sus hojas doradas.
Voy a decirte adiós.
Voy a decir adiós
a todas nuestras tardes.
Voy a dedicarte una llorosa
despedida.
Se irán estos mágicos años
que he vivido en tus ojos.
Se irá este sueño dulcemente soñado
con el otoño y tú, tan lejos...





08 octubre 2007

Pan bimbo


Pues se levantó Patricia un día muy de mañana con hambre de lobo y se fue volando a la cocina, por ver si un abundante y riquísimo desayuno le calmaba el estómago y dejaban de gruñir sus tripas, y buscó el pan bimbo que siempre utilizaba para hacerse las tostadas, un pan bimbo integral de 8 cereales que estaba buenísimo y que tenía pipas enteras y semillas de todas clases y estaba tierno, ummmmmm tierno y rico, y eso era mucho para un pan integral industrial de los que se encuentran en los supermercados, que de integral no es que tengan mucho y además no son de harina ecológica ni nada por el estilo, pero en ese pan en cuestión se lo habían currao y hasta se le podía perdonar que tuviera conservantes, y colorantes, y demás zarandajas... con lo rico que estaba Patricia se conformaba y lo disfrutaba! Le ponía una crema de queso con yogurt y una mermelada que bien podía ser de fresa o de melocotón, igual daba. Y después se comía 3 o 4 galletas integrales también, y una pieza de fruta, y un té, por supuesto. Ummm... Earl Grey, para más señas, su preferido.
Esa mañana se sorprendió un tanto porque la bolsa del pan había cambiado de color, una nueva imagen. Bueno! -pensó- si lo que hay dentro es igual, qué más da el envoltorio...
Pero se llevó una decepción! El pan no era el mismo pan. Se le veía mucho más seco, las pipas brillaban por su ausencia y semillas había pocas, y la rebanada era más pequeña. Qué fastidio!
Pero qué fastidio! Estos de bimbo están locos. Una cosa buena que tienen y la estropean!
De todas formas se hizo las tostadas, porque el desayuno era un ritual que no se iba a perder pesara a quien pesara, un ritual que llevaba a cabo cada mañana y que degustaba tranquilamente, disfrutándolo, era un momento de calma que se tomaba despacio antes de empezar la jornada. Pero jolín! El pan no era como tenía que ser! Se enfadó. Y decidió que nunca más volvería a comprar el dichoso pan bimbo de ocho cereales y semillas, qué narices!
Que le den al pan bimbo!
Además, no sabía a quién quejarse, cómo contarles a esos oportunistas que habían metido la pata. Míralos! Una vez que ya tienen el producto bien arraigado entre la clientela, se dicen, pues vamos a abaratarlo un poco, total, van a seguir comprándolo!
Van listos. Lo que es Patricia, nunca más.

07 octubre 2007

Me voy! Adiós pinganillo!


He soñado con gatos. Se perdía mi gato y estábamos en un mercadillo, las calles llenas de gente, ambiente festivo y gatos. Muchos gatos. En cada puesto había unos cuantos de ellos, gatos amorosos, gatitos lindos, un gato rojo (rojo!) huidizo que no se dejaba atrapar. No encontraba mi gato, pero mientras la fiesta seguía, y era todo agradable y el gato rojo me tenía intrigada...

Me voy. Me voy de esta cárcel absurda que llevo años soportando. A la porra el pinganillo!!
El buenos días en qué puedo ayudarle, gracias por su llamada buenas tardes dispongo de la información solicitada.
Veré si este ahogo permanente que sufro desaparece, veré si es realmente por la presión del trabajo o tal vez significa algo más, que necesito un cambio de aires mayor todavía, o que hay algo en mi vida aparte del trabajo que no es como en el fondo deseo, o que estoy realmente enferma de algo, o quién sabe...
Cambiar y empezar con un viaje. Londres me gusta. Esa ciudad enorme donde vive mi hijo grande (qué ganas tengo de verlo!!!) , donde te encuentras de todo, donde todo es posible (supongo que como en cualquier otro sitio, por otro lado...)
Rupturas. Esto tal vez ha durado demasiado. Otros aires, otras voces, otro ambiente. Pasar página.

Hoy he soñado con un gato rojo pero aún no sueño que vuelo, como muchas veces antes. Soñar que vuelo me hace sentir bien. Es un sueño precioso. Es el mejor sueño.

Todo se andará.


Es otoño. Y es domingo. Se me ha metido en la cabeza una cancioncilla de hace años, así que ahí va ( es un pelín triste, ya sé, pero me trae a mi muchos recuerdos de los tiempos de los guateques, y es muy bonita, y se acabó)

06 octubre 2007

Me voy. Me voy! El pinganillo a hacer puñetas. A hacer puñetas el " buenos días le atiende pepita en qué puedo ayudarle? Los cinco minutos a la hora para ir al baño, las broncas de las coordis si te pasas un minuto en el descanso, los clientes que te insultan, las llamadas que no acaban una detrás de otra, las frasecitas estúpidas si por favor dispongo de la información solicitada...
Me voy por 6 meses y espero que algo surja y no me vea obligada a volver.

Y mientras me ahogo. Me ahogo, me duele todo el cuerpo, no puedo dormir. Son las 7 de la mañana y hoy no trabajo, pero me he despertado y no puedo volver a dormirme. Me he preparado un desayuno con tostadas y un vaso de leche caliente y ahora volveré a meterme en la cama por ver si viene el sueño y descanso.
Quedan dos semanas aún, porque hay que avisar con 15 días de antelación. O eso creía yo. Luego me dijeron que se han dado casos que han dado la excedencia de un día para otro. Pero ya no hay caso. Ya está hecho.

02 octubre 2007

Crónicas piratas

Texto escrito por el pirata ( y que aquí copio, para que lo pueda leer todo el que pase por esta mi casa virtual)
En fin, es que no me he podido resistir...


Vientos.... vientos....
Vientos que dejaron atrás las altas y blancas montañas de los Pirineos. Vientos que, temeraria y estrepitosamente, esquivaron golfos y saltaron cabos. Vientos implacables, que aceleraron, y aceleraron en tierras lejanas para poder llegar hasta mi con su terrible fuerza.

Tramontana...
Asi llaman a esos vientos en Menorca. Hace tiempo ya que camino o tropiezo por las tierras de esta isla, intentando mantenerme en pie pese a las violentas ráfagas de Tramontana. No es mi cuerpo lo que se tambalea, si no mi alma. Como pétalos de las frágiles amapolas, mis recuerdos se desprenden de mi, y se van volando con el viento a las tierras del olvido. Pieza por pieza, los cimientos de mi identidad desaparecen.

¿Que me pasa?
Las ráfagas contra mi cara me hacen sentir bien. He oido que muchas personas, tras años de escuchar el incesante sonido de la tramontana, el atronador grito de eolo, enloquecieron y se quitaron la vida. Pero a mi me hace sentir vivo. Me hace despertar abrir los ojos a la ...¿realidad? ¿Que es la realidad? ¿porque siento que poco a poco, voy perdiendo lo que me hace ser yo mismo?

Respuestas...
Lo se... hay respuestas en la brisa. Una voz... casi inaudible, escondida y camuflada entre los sonidos del mundo. Una voz que dice: "Escuchame".
Ahi está, ya comprendo lo que me ocurre. Me he olvidado de escuchar la voz del viento. Pero sigue hablandome. Aun cree en mi...Aun no estoy perdido.

Su mensaje se aclara en mi interior...
Tramontana... no es tan cruel como parece, no es tan despiadada como un simple huracán destructor. Simplemente es exigente. Hay que desplazarse hasta esta isla para cruzarse con ella. Parajes de incalculable belleza esperan en su interior. Verdes bosques llenos de sombras que hechizan con sus misterios y secretos. Aguas turquesa que bañan suaves planicies de blanca arena. Llanos resplandecientes teñidos de todos los colores de las flores.
Este paraiso pertenece a la Tramontana, y esta no está dispuesta a dejar que cualquiera permanezca aqui sin merecerlo. Sin ser capaz de escuchar su voz.

Mis recuerdos no se fueron...
Sigo siendo yo mismo, mis recuerdos permanecen, ocultos en el sonido de ese viento eterno. Ahora soy capaz de escucharlo. Ahora, junto con su voz, recupero todo lo que había olvidado. Extiendo mis brazos, al borde del acantilado, cierro los ojos y dejo que todo me llene con una nueva embestida. Cada cabello de mi cuerpo, cada poro de mi piel, cada milímetro de mi ser y de mi espíritu se llenan con todas mis memorias, mis vivencias, mis lecciones aprendidas, mis emociones... todo vuelve a mi con el poder del fenix cuando renace de sus cenizas. Pero ahora todo tiene más fuerza. Porque Tramontana se encarga de que todo golpee contra mí poderosamente.

Fantasía...
El viento trae miles de voces, miles de recuerdos, recuerdos que no son mios... sino suyos. Imágenes,polvo que viene de las ruinas del pasado, polvo que se levantó en las batallas que hace tiempo se libraron...
Siento que algo en mi vibra. Esa parte de mi ser que se había dormido vuelve a despertarse.
El ser incapaz de escuchar el viento me había hecho quedarme en este limitado mundo. Lo que muchos llaman "realidad". Pero la realidad es más de lo que aparenta. En mi interior, cientos de mundos renacen. La realidad vuelve a ser grandiosa. Fantasía...historia...sabiduría... todo ello vuelve a despertarse.

Tramontana...
Me has devuelto lo que me quitaste.
Me has hecho comprender su valía
Me has dado más fuerza
Ahora alzo mi espada al cielo y dejo que se meza en tu cuna.
Ahora te entrego mis lágrimas para que las lleves contigo.
Ahora te dejo sentir mi amor.
Ahora te dejo sufrir con mi odio.
Te doy las gracias
Porque vuelvo a ver la gloria más alla del horizonte.
Porque vuelvo a sentir la llamada de lo desconocido.
Porque vuelvo a sentir sangre guerrera en mis venas.
Vuelvo a vivir por honor.
Vuelvo a volar contigo.

30 septiembre 2007

Fin de fin de semana.

Bueno, he sobrevivido al fin de semana mucho mejor de lo que pensaba. Han sido dos días un poco más tranquilos en el trabajo, lo que me ha permitido tranquilizarme un poco y no renegar todo el tiempo, e incluso he descubierto algunas cosas interesantes indagando por internet (cosa que está prohibidísima, por supuesto) . Es un poco incómodo ponerse a leer y que de repente una llamada te interrumpa de sopetón, pero algo es algo. Eso sí, no tengo acceso a los blogs desde la plataforma, sólo a algunas páginas.
Esta tarde, interesada por los acontecimientos de estos últimos días en Birmania, que por cierto es un tema sobre el que no deberíamos cerrar los ojos, busqué información sobre el país en google. Encontré unos diarios de viaje al país muy bien relatados, al margen de las noticias actuales. Un recorrido por el país a manos de unos viajeros privilegiados, que no sólo han viajado a Birmania sino a muchos otros lugares lejanos, deben estar en condiciones de permitírselo, cosa que resulta inalcanzable para otros (para mi, por descontado). En su página además hay otras secciones sobre literatura y otros temas. En fin, que los he enlazado, y espero que no les importe. La página en cuestión se llama " A contratiempo", y es muy recomendable, por si a alguien se le ocurre echarle un vistazo.
También hay fotografía, pintura, relatos, enlazan incluso con una "blognovela" (ya me gustaría a mi escribir una de esas...)

En fin, que al final, ha sido una tarde interesante, incluso con llamadas y todo, alguna increíble, como una señora que decía que tenía un número de teléfono incompleto y que quería saber las primeras cifras que le faltaban, aunque eso sí, no sabía a nombre de quién estaba, ni la localidad, ni nada de nada. Parecen creer que somos magos, o algo así...

Está la tarde gris y tristona, pero yo no. Estoy en casa!
Leyendo los cuadernos de viaje a Birmania he recordado que aún tengo pendiente el relato de mi periplo en la isla generosa, pero me temo que eso hay que hacerlo sobre la marcha, y ahora no me encuentro inspirada. En otro momento será.
Pero os contaré que a la vuelta del viaje fui al pueblo, y que la llegada fue espectacular, una luz increíble y extraña después de la lluvia, cerca del anochecer, y un arcoiris precioso que se convirtió en dos cuando estábamos llegando, por la carretera recta y larga, la iglesia del pueblo recortándose al fondo. Y yo haciendo fotos muy deprisa, tan deprisa como mi hermana conducía el coche, de forma que era casi imposible fotografiar nada. Qué pena no haberle pedido que parase...

29 septiembre 2007

A trabajarrrrrrrr

Y ahora me voy a trabajar y mañana también y es domingo
Este trabajo me deja tan agotada que ni siquiera soy capaz de seguir escribiendo la crónica de mi viaje a Menorca, tan lejos ya de aquí
Ha sido tal el impacto de mi vuelta al trabajo que en este momento no tengo ánimos ni para leer, ni para escribir, ni Cristo que lo fundó
Bueno, se me pasará
Sigo buscando
Con tantas ganas, que acabaré encontrando!

Saludos para todos, que ni siquiera contesto comentarios estos días

Ay qué vida!

Pido disculpas por la tontería



24 septiembre 2007

La isla generosa.1


Os contaré, si sé cómo hacerlo, que mañana vuelvo al trabajo, que no me apetece nada, que estoy no sé en qué mundo (en qué mundo vivo?), que vengo del mar y que el mar cura, aunque esté un poco enfermo. Porque el mar está enfermo, lo sabéis? El mar está enfermo y me lo ha dicho igual que nos lo dice a todos y nadie parece escucharle, y así seguirá enfermando, sin remedio. Y las ballenas vendrán a morir a las playas, que ya no son vírgenes en ningún sitio, y las medusas invadirán la costa y dentro de poco ya no podremos nadar en el mar tranquilos. Imaginad: es un disparate. Con lo enorme que es el mar!!
El mar nos recibió con un concierto de olas altísimas y espumosas y con un sonido como de tormenta airada, hermoso, hermoso, tan hermoso que no podíamos dejar de fotografiarle. Mi cámara se puso a trabajar desde el primer momento, yo la usé, Asir la usó, el pirata la usó y captó la luz bailona de un faro que había a lo lejos.
El mar cura y Menorca es una isla generosa. Eso lo he comprobado cada tarde, cuando después de la siesta subíamos en el coche sin saber muy bien hacia donde dirigirnos, un poco dormidos aún, con alguna duda que otra. Y al final, la isla siempre nos deparaba una sorpresa, siempre cambiante, siempre preciosa! Una de las primeras noches (la primera?) hubo una tormentaza y llovió muchísimo y el pirata se asomó a la ventana para fotografiar los rayos (no pilló ni uno, por cierto, son tan rápidos, era tan entrada la noche...) Pero el mar al día siguiente estaba revolucionado, y nos pusimos en camino y encontramos una playa donde la arena era tierra roja y se había levantado toda tiñendo las aguas de un color rojo extraño y misterioso. Era una playa del norte, Cala Pregonda. Hay que abandonar el coche en un aparcamiento cercano y caminar un rato para llegar a ella. El cielo plomizo, cubierto, un paisaje casi marciano.




Pero mirad, mirad este vídeo que he encontrado, o este otro, que os haréis una idea...

El pirata y la novia del pirata

20 septiembre 2007

Aquí


¿De dónde vienes, Enaire?
Del mar vengo...
Y cómo has venido?
Entre nubes.
Y qué te has traído?
Un pantalón menos y mil imágenes más y un abrazo grande del pirata, y de Icey...
Y ahora?
Ahora estoy aquí otra vez. Creo. Por lo menos, un poco...
¿Y no me cuentas más?
Ahora no, ya contaré, ya.
Un poco más tarde.

11 septiembre 2007

Las quintas jornadas del pimento en Villanueva de los Infantes

Si vieras, papá, cómo ha cambiado el pueblo, te quedarías de piedra. Mira, el pueblo ha crecido, ha crecido mucho, se extiende y se expande hacia las afueras imparable y proliferan los chalets y casitas adosadas como si no hubiera sitio más adentro. Y sin embargo cada día hay menos gente. ¿Tú te explicas eso?. La gente se va porque no hay trabajo y el trabajo escasea porque no hay gente. Pero hay gente nueva. Mucha gente nueva, papá, inmigrantes. Si vieras, el pueblo está lleno de extranjeros. Rumanos, ecuatorianos, cuba@s, de todo. Africanos. Tú que te quedabas extrañadísimo cada vez que veías un negro, ahora si te paseas por el pueblo podrías verlos a cada momento, y eso que antes, por el pueblo, ni uno... O casi, ya sabes.
Y la tienda, papá... donde tú trabajaste toda la vida, la tienda que en los buenos tiempos atendían 7 dependientes que no daban a basto, ahora hay dos y se aburren, papá. La gente se va a comprar ropa fuera. A Madrid, al corte inglés, a Zara, a Valdepeñas... Todo el mundo tiene coche y eso, y es fácil viajar. Claro que, como tú bien comprenderás, esa costumbre no es muy buena para el pueblo, que digamos, es como tirar piedras en el propio tejao. Vamos, que no ayuda mucho a que los negocios foráneos se mantengan en condiciones... Y en invierno no se ve a nadie por las calles...


Te contaré que hay una fiesta nueva, sabes? El día del pisto! Ya va por el quinto año, y se llama las jornadas del pimiento . Este año, las quintas jornadas del pimiento, para ser exactos (que sí, que son las quintas, no las cuartas, son las cuartas del mercadillo medieval, y de las jornadas de folklore) . Y ponen un mercadillo por la calle Mayor, y por la calle de las tiendas, un mercadillo medieval. Queda precioso, tendrías que verlo... Hay personajes extraños recorriendo las calles, por ejemplo un zagal que lleva una serpiente amarilla colgada del cuello, y otro que es un pregonero como los de antiguamente, con un cartelillo para dar explicaciones. Y hay un puesto donde fabrican cacharros de vidrio, con su horno y todo. Y dos fantasmas. Que sí, que digo bien, dos fantasmas que aparecen cuando menos te lo esperas por cualquier rincón, y que incluso cantan. Te gustaría un montón verlos, papá. Son Don Quijote y Sancho!! Como yo te diga, el mismísimo Don Quijote, que se ha fabricado un medio de transporte nuevo y reluciente para sustituir a su caballo flaco. De verdad.

El sábado por la tarde todo el que quiera puede ir a partir pimientos en una nave muy grande que hay donde los silos, allí cerca de casa. Yo fui hace dos años. Llevé una tabla para tardar menos, y un cuchillo, y la cámara de fotos, para dejar constancia... Y el domingo por la mañana, a las 8 nada menos, se corta el tomate. A eso ya no he ido yo, porque ya sabes, papá, que no me gusta mucho madrugar cuando estoy de vacaciones. A no ser alguna vez, cuando tú te levantabas temprano y te asomabas a mi cuarto con cuidado, y me decías, haz churros, María José, muchos... Que hay que ver cómo te gustaban los churros que yo te hacía.

Y después el domingo, a eso de las 11 de la mañana, se hace el pisto poco a poco en una sartén gigante. Es para todo el pueblo! Imagínate, qué cacho pisto! Anda, y fue la televisión de Castilla la Mancha, y entrevistaron a una señora mayor que andaba por allí, y lo pusieron por la tarde para que todo el mundo lo viera... Luego a mediodía se empieza a repartir el condumio, y la gente hace cola, y no veas el calor que hace! Pero merece la pena. Y no te lo creerás, papá, pero esa fiesta tiene tanto éxito que por las calles se ve más gente incluso que el día de viernes santo! En serio, no falta nadie, más que tú. Tú que no andas por aquí y que no sé dónde estarás, pero yo te lo cuento, y seguro que esta carta te llega de alguna manera. Porque sabes, la estoy poniendo por Internet, que es una cosa increíble que hace llegar las cosas a todas partes. A ti te parecería magia si lo vieras...
Y te contaría muchísimas cosas más, pero es que me estoy extendiendo demasiado, y no quiero que esta carta pese mucho no sea que se pierda por el camino. Pero te seguiré contando. Pronto.
Te contaré más despacio que fui a la Huerta, ay qué pena me dio, papá...
Pero eso lo dejaré para otro día, que se está haciendo tarde.
Te mando un besazo allá donde estés, que yo sé que estás en algún sitio. Por lo pronto, vives dentro de mi, y ahí siempre te quedarás...


31 agosto 2007

VACACIONES!

Besos para todos en el día del blog!!
Aquí he conocido gente estupenda, y estoy feliz de haber encontrado este mundo...
Podría nombrar a muchos, pero esos muchos ya lo saben...
Os quiero!!

28 agosto 2007

LA TRANQUILIDAD DEL PUEBLO

En ferias. Mi pueblo está en ferias. Empezó la fiesta el sábado por la noche, el sábado que hizo un día asqueroso, el aire lleno de una especie de polvo rojo que inundaba las calles, y un viento que lo arrastraba todo a su paso, voraz y latoso y furioso, como queriendo llevarse el verano de un zarpazo. Pero qué va! El verano es más tenaz de lo que parece, y aquí sigue, con más o menos tormentas, con más o menos nubes y con un bochornazo tremendo que quita el sentío!
Como iba diciendo, la feria empezó esa noche, y lo hizo lanzando al aire una ristra de cohetes artificiales que asustó a las palomas y a más de un despistado que no sabía dónde se andaba.

-Puuuuuuuuuuum!!!
Primer aviso. La lluvia, que amenazaba desde hacía rato, se contuvo sin aliento por un momento, desbaratando la tormenta que no llegó a descargar.

-PUMMMM!!
Segundo aviso. El viento, sin embargo, no se detenía, y hacía volar las servilletas del chiringuito donde aguardábamos la cena.
Y finalmente:
-Tracatacataaaaa- tracataaa-tracataaaaaaaaaaa- FIIIIIIIIIIIIIIIIIIUUUUUUUUUUUUUU!
BOUMM!

Tuvimos que mover las mesas y resguardarlas debajo del toldo, porque de vez en cuando caía un gotazo de agua encima de nosotros. Pero al final, la noche quedó en calma.
Cenamos y yo no vi la feria. La he visto tantas veces!!
Camino de ella íbamos mis amigos y yo, pero quiso la fatalidad que pasáramos por la esquina de mi casa, y yo pensé: es la 1 de la madrugada, la feria es igual que siempre, mañana vuelvo a Madrid, y si me voy me liaré, y trasnocharé, y me pondré malísima, y qué más da...
Me apetecía un montón meterme en la cama y disfrutar de mi cuarto del patio, tan silencioso, tan en paz, tan fresquito. Y me despedí de todos no sin antes desearles que disfrutaran del jolgorio todo lo que pudieran, y de los puestos de chucherías, y del tiro al plato, y del trenillo, y del baile en el centro del paseo, y del algodón de azúcar, y de los pinchos morunos y los chorizos (de todas clases), y de los cubatas, y de la tómbola, y de la noche en general.
No quise ir a la feria pero la feria me siguió, y se coló en mi patio, y en mi cuarto, y allí mismito pude oir el estruendo, el paquito el chocolatero, el pasodoble andalú, el chanchán y el chinchín, sin que se perdiera por el camino ni un mísero decibelio... Fue cosa del viento, juguetón él, que se brindó de mil amores a amenizarme la noche y me trajo todos los sonidos lejanos... Es lo que tiene vivir en un pueblo pequeño (bueno, no tan pequeño...).
Muy tempranito, de mañana, cuando ya la feria decaía y los borrachillos se retiraban a sus aposentos, una voz melódica y cantarina me despertó en plan bucólico cuando apenas había acertado yo a conciliar el sueño.
Ah, la tranquilidad del pueblo! Esa que persigo de vez en cuando para descansar del bullicio de la capital...
Esa voz, que llevo grabada muy dentro del alma, y que recorría las calles despejando la resaca de todos los vecinos, lo quisieran o no, era tal que así:

- MELONEEEEEEEEEEEEES! A LOS RICOS MELONES, NIÑA, MELONES BUENOS GORDOS Y BARATOOOOOOOOOOOOS
-AL RICO MELÓN!! MELONES Y SANDÍAS! SAL, NIÑA, Y LLEVATE UNOS MELONES!
MELONEEEEEEEEEEEEEEEES

Después, cuando ya la posibilidad de echar otra cabezadita desapareció como por ensalmo, me restregué los ojos, me desperecé como pude y salí al patio desierto, y al rato ya por fin silencioso. Porque todos, todos, estaban durmiendo como troncos después de una noche loca loquilla...

Y ahora estoy en Madrid. Sólo oigo el ronroneo del ventilador que refresca la habitación y las teclas del ordenador.
Y en tres días empiezo las vacaciones!!!!

El mar. Ay, el mar...

23 agosto 2007

Y hoy...

Encontré a Wally!!



Lo vi a Wally en mi trabajo esta mañana, paseando por allí tranquilamente, juro que era él. Se lo dije a mis compis:
-Mirad! Ahí está Wally!
Era tan calcadito al de siempre, al que todos conocemos, al que hemos buscado y buscado tantas veces...


Más tarde durante el descanso de mediodía, cuando estábamos en la calle tomando el sol y el airecito, volví a verlo. Iba con su mochila colgada y todo, como siempre. El gorro no, el gorro debe dejarlo para el invierno. Noté algo extraño esta vez, un no sé qué que me tenía intrigada, y lo miraba y lo miraba, mientras me preguntaba por qué razón no se escondía entre la gente como siempre, y se dejaba ver con desparpajo y hasta un pelín de descaro, como diciendo: aquí me tenéis, pesaos, que sois unos pesaos, siempre siguiéndome!
Y lo extraño era ni más ni menos que no podía ser el mismo Wally de la mañana. O que había desayunado fuerte y el tiempo había hecho mella en él demasiado rápido, porque se le veía bastante más gordo y un mucho más viejo, o menos joven. Más castigado, vaya. Y hombre, ya sé yo que trabajar en mi trabajo envejece, que lo sufro en mis carnes, pero tan deprisa tan deprisa, en una mañana apenas, me parece de algún modo excesivo, por decirlo de alguna manera.
Todo se volvió Wally hoy. Seguí viendo Wallys por todos lados. Wallys chicos, Wallys chicas.
Wallys!!
Tanto es así que decidí que si Wally no se escondía hoy, lo haría yo. Y me agaché todo lo que pude para que nadie me encontrara, hasta hacerme invisible.
A ver quién es capaz de encontrarme!






Pinchad, pinchad...


16 agosto 2007

Pasteles y terremotos

Qué pasa si nadie me cree?
Si digo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, y nadie me cree?
Cómo hacer entonces?
Digo:
Me cayó una manzana encima cuando estaba sentada debajo del árbol. Eso me despertó, a tiempo para ver cómo un conejo se comía mi merienda en un pispás sin darme tiempo a reaccionar. Y entonces me merendé la manzana, que me había hecho un chichón del tamaño de una nuez. Al cabo de un rato me dí cuenta de que la nuez era una nuez de verdad, y me la merendé igualmente.
Y después el suelo tembló bajo mis pies. En principio pensé que era el metro, que arma un escandalo tremendo cuando pasa por debajo. Pero caí en la cuenta de que en medio del campo no había metro. Bueno, me dije, será un camión. Pero qué camión más grande! Además, la carretera no pasa cerca de aquí. Y entonces tembló el suelo de nuevo, y empezaron a caer del árbol más manzanas todavía, todas las manzanas, y me golpeaban, y de mi cabeza salían nueces.
Y no me daba tiempo a comer todas. Así que pensé que haría un pastel. Con todo ello. Y me levanté del suelo temblón y me fui a mi casa. A la cocina de mi casa del pueblo, pasando por el patio.
Hice un pastel de manzanas y nueces, y estaba riquísimo. Y ya puesta, hice otro de chocolate.

Alguien no me cree?
Hay gente que no me cree. Pero da igual. Ese día hubo un terremoto, y el suelo tembló, y hubo una fiesta de cumpleaños, y al pastel le pusimos velas. Tres velas.

Hace dos días que me duele la cabeza. Me duele mucho, no hay quién lo aguante.
El médico no me cree!

10 agosto 2007

EL "NO POST"

Ahora no. Estoy concentrada planeando mis vacaciones. (Y trabajando, trabajando, trabajando...)
Los días pasan en un suspiro, tan leves que apenas hay tiempo, y olvido escribir.
Hasta que un día salga todo de golpe como cuando explota un globo lleno de confetti.

Pero ahora no. Mañana viajo otra vez.

Cierro los ojos y pienso que tendré sueños tranquilos esta noche.

05 agosto 2007

EJERCICIO DE INGLÉS PARA UNA TARDE DE VERANO

Para una calurosa tarde de verano. Se acabó la tormenta de hace un rato, espero que haya otra pronto, me gustan las tormentas. Refrescan un poco, pero no mucho, no se vaya a creer. La casa está caldeada como un horno y se resiste a cualquier tormenta que ose acercarse.
No apetece hacer nada. Nada. Un domingo en casa. Salir, no gracias. Ahora luce el sol otra vez, quema el aire, no pienso asomar las narices fuera. Hago planes. Busco alojamiento para las vacaciones. No es fácil! Y los precios del vuelo suben cada media hora, como si estuvieran cotizándose en bolsa. Y aún tengo que esperar al menos hasta mañana.
Mientras, como estudiar, lo que se dice estudiar, no me apetece en absoluto, decido poner un poco de música para animar la tarde.

TRADUCCIÓN:

Without giving anything away
i can say it's by the sea
it's a house that used to be
the home of a friend of mine
without giving anything away
you'll find ships inside of bottles
and the garden's overgrown
the house is white but the paint is coming off
I didn't know if you wanted to
when i came to pick you up
you didn't even hesitate
and now you and me are on our way
i think i've brought everything we need
don't look back, don't think of the...
other places you should have been
it's a good thing that you came along with me
Gold in the air of summer
you'll shine like gold in the air of summer
you'll shine like gold in the air of summer
you'll shine like gold in the air of summer

Ala. A ver cuánto tiempo me lleva. Para hacer más ameno el asunto, lo traduciré mientras lo escucho...

Oro en el aire de verano!


03 agosto 2007

El juego de la cerilla ( un recuerdo de los años inocentes )




A los 12 años yo tenía una pandilla de amigos bastante maja. Nos reuníamos en la plaza a contarnos chistes. Éramos tímidas nosotras con ellos, y ellos con nosotras, los chistes eran una manera de aligerar tensiones... Y el juego de la cerilla era otro. Consistía básicamente en encender una cerilla y pasarla de mano en mano hasta que a alguien se le apagaba. Y entonces a ese alguien le tocaba pagar una prenda o responder a una pregunta. Y ya se sabe, a esa edad, los chicos un poco atolondrados siempre pedían besos, las chicas se interesaban más por saber... y la pregunta casi siempre era: ¿quién te gusta? Y había que responder!
Una tarde la cerilla se le apagó al chico que por aquél entonces yo consideraba mi príncipe azul (éramos bastante cursis en aquellos tiempos). El muchacho nombró a otra que no era yo. Qué decepción. Pero después se le apagó a otro, y este, colorado hasta las orejas, respondió: me gusta Mariajo... Ni que decir tiene que en aquél momento mi príncipe azul pasó a ser él definitivamente y sin lugar a dudas. Así que cuando aquél fósforo de la suerte se apagó en mis manos yo dije bien alto: Me gusta Pablo! (Por ejemplo, ejem...)
Aquello fue el principio de una relación que duró seis laaargos años. Qué recuerdos tan tiernos...
Pensé que sería para toda la vida, pero eso es otra historia.
La que ahora me ocupa es la historia de aquellos primeros tímidos pasos. El primer beso sentados en el escalón de entrada a una casa en el campo donde pasábamos las tardes. Y aquella tarde era una tarde de otoño dorada y preciosa. Y estábamos solos y él me dijo: ¿puedo darte un beso? Yo respondí que sí encantada ( lo estaba deseando). Y él entonces puso sus labios sobre los míos y allí se recreó tranquilamente hasta que empecé a notar una humedad extraña que al principio no reconocí como su lengua, que era eso lo que se estaba introduciendo en mi boca, pillándome desprevenida (yo no tenía ni idea de que los besos se daban con lengua...) Me hizo cosquillas. Empecé a reírme y me separé de él y le espeté: pero qué haces? Él, paciente, me dijo que era así como se hacía. Dejé de reírme, le miré despacio y le dije: pues empieza otra vez, que me gusta....
Siempre me ha gustado.




Notita final: esto lo he escrito yo,
y sólo yo, por si hubiera dudas...